Migraña e intolerancia a los alimentos

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Migraña e intolerancias alimentarias

 

El dolor de cabeza por migraña, que es la forma más severa del dolor de cabeza, en realidad es uno de los problemas de salud más comunes en el mundo.

La migraña es una cefalea primaria frecuente e incapacitante. Estudios epidemiológicos han documentado su alta prevalencia y enorme impacto socioeconómico y personal. Conforme al estudio Global Burden of Disease Survey 2010, es el tercer trastorno más prevalente y la séptima causa de incapacidad en el mundo (1).

Un dolor de cabeza por migraña se caracteriza por una sensación pulsátil o palpitante, por lo general en un área o lado de su cabeza y que suele estar acompañado por náuseas, vómito, sudoración, escalofríos, una sensibilidad extrema a la luz, al sonido, e incluso a los olores. Algunas personas experimentan "auras" antes de su aparición. Estas se caracterizan por síntomas neurológicos focales transitorios que suelen preceder o, en ocasiones, acompañar a la cefalea. Los episodios de dolor suelen durar una media entre 4 a 72 horas.

La migraña es una enfermedad que afecta a un 10-12% de la población general. Esto es, a más de 5 millones de españoles. Se trata de una enfermedad crónica muy incapacitantes y de difícil solución. Como no comporta mortalidad se considera una patología de segundo orden, pero es muy seria desde la perspectiva de pérdida de calidad de vida. Más de 1.500.000 personas sufren más de 15 crisis de migraña al mes en España y casi un 70% de ellos no se halla diagnosticado ni tratado (2).

 

migraña

 

La migraña es frecuente en mujeres adultas asociada con la menstruación, comenzando antes que la aparición del período (3). También es común encontrarla en mujeres con dolor pélvico crónico (4), asociada con depresión (5), síndrome de piernas inquietas (6), trastornos del sueño (7), trastorno de la alimentación (7) y colon irritable (8).

Una teoría largamente sostenida es que la migraña se debe a cambios vasculares en el cerebro (9). Investigaciones recientes han determinado que se produce por un aumento del flujo sanguíneo (10). Un pequeño estudio observacional encontró que los enfermos con migraña tienden a tener una estructura de vasos sanguíneos diferente en el cerebro (11). Otras hipótesis apuntan a causas genéticas (12).

En la actualidad y aunque no existe un tratamiento curativo definitivo, se dispone de tratamientos eficaces para mejorar de forma significativa la calidad de vida de las personas que padecen migrañas (13), pese a lo cual muchos enfermos no se encuentran satisfechos con los medicamentos ofrecidos por los Servicios Públicos de Salud.

En algunos pacientes, se han descrito diversos factores desencadenantes que pueden incrementar en ocasiones, la frecuencia y la intensidad de la cefalea:

  • Estrés. Es el factor desencadenante más frecuente de las crisis de migraña, en especial la variación en la intensidad o el cese del nivel de estrés. La detección del estrés y su correcto tratamiento reducirán la repercusión que origina la migraña en el paciente. El reconocimiento de las situaciones de estrés y la utilización de técnicas de relajación pueden ser eficaces en el control del dolor.
  • Exceso o falta de sueño. Se aconseja dormir el mismo número de horas todos los días, para evitar las clásicas migrañas de fin de semana.
  • Determinados alimentos o bebidas pueden desencadenar crisis de migraña. Existen una multitud de alimentos descritos como desencadenantes de crisis de migraña, pero su influencia es muy variable incluso en el mismo paciente. Los más frecuentes son: chocolate, cafeína (café, té, bebidas de cola), bebidas alcohólicas, alimentos con nitratos (embutidos, carnes en conservas), quesos curados, alimentos ahumados, cebolla, cítricos, alimentos con glutamato monosódico (comida china), frutos secos . En general, no se recomiendan las dietas estrictas antimigraña, pero si una dieta saludable y equilibrada. Teniendo en cuenta que estos alimentos a veces desencadenan la migraña y otras veces no, el individuo sólo restringirá su consumo si ha verificado que una sustancia se asocia con relativa frecuencia a la aparición de dolor.
  • Ciclo menstrual. Hormonas sexuales femeninas. A veces se describen crisis de migraña previas al inicio del ciclo menstrual o durante el mismo. En muchos casos, desaparecen las crisis de migraña, durante el embarazo. Al llegar la menopausia, muchas mujeres quedan libres de crisis de migraña. Los anticonceptivos orales, pueden aumentar la intensidad y número de migrañas, aconsejándose en ese caso los que llevan dosis de estrógenos muy bajas.
  • Factores Medio-ambientales. Los cambios de presión atmosféricas, una intensa luminosidad, ruidos, ciertos olores (perfumes, etc), pueden desencadenar crisis de dolor.
  • Fármacos y otras sustancias. Determinados analgésicos, fármacos para la tensión y el corazón, los anticonceptivos, el tabaco y otros tóxicos, pueden favorecer la presencia de crisis de migraña.

 

Fármacos en los que se ha descrito la capacidad de inhibir la DAO

 

DAO y medicamentos

(1) Mainz, L y Novack, N; (2) Sattler, J y col; (3) Sattler, J y Lorenz, W; (4) Steneberg, A; (5) Novotny, WF y col; (6) Wantke, F; (7) Shishikura M, et al.

 

Respecto del papel que desempeñan algunos alimentos en las crisis de migraña, al buscar en la literatura médica utilizando los términos "migraña" y "alergias alimentarias" se encuentran casi 160 estudios (14). Ello hace necesario considerar esta relación.

Un exceso de histamina en el cuerpo puede ser el desencadenante de una crisis de migraña. La enzima diaminooxidasa (DAO) es responsable de metabolizar la histamina. Si la actividad de la DAO es reducida, la histamina se acumulará en exceso por lo que se deberá de tomar medidas para minimizar sus efectos. Como la histamina está presente en mayor o menor grado en todos los alimentos, hay que reducir el consumo de alimentos altos en histamina, como embutidos, pescados y mariscos, algunos quesos, cítricos y bebidas alcohólicas, entre otros. Ciertos medicamentos, como analgésicos y antiasmáticos, también inhiben la actividad de esta enzima.

 

Alimentacion e histamina

Clasificación de los alimentos en función de su capacidad para aportar histamina al organismo y desencadenar una histaminosis alimentaria en personas con la enzima diaminoxidasa (DAO) baja.

 

Una actividad insuficiente de la Diaminoxidasa también puede deberse a una deficiencia crónica del cobre ingerido con la dieta (15). Por otro lado, la suplementación con cobre se demuestra capaz de aumentar la actividad de la DAO (16).

La acumulación de histamina en el plasma, en términos médicos, se conoce como intolerancia a la histamina o histaminosis alimentaria (17) y causa, además de la migraña, otros trastornos como dolores osteopáticos (18), piel atópica (19) , o síndrome de colon irritable (20). En pediatría la intolerancia a la histamina es una patología poco descrita, pero puede tener una sintomatología digestiva predominante con dolor abdominal difuso, diarrea, cefalea y vómitos de aparición crónica e intermitente (21).

Se puede descubrir si la causa de esta enfermedad se relacionan con la alimentación mediante un análisis de sangre que determina el nivel de actividad de la enzima diaminooxidasa (DAO) (22).

Esta relación explica porque esta enfermedad es más frecuente en mujeres que en hombres, ya que la actividad de esta enzima suele ser más baja en las mujeres. También explica que las mujeres embarazadas tengan menos crisis de migraña, pues durante el embarazo la actividad de la DAO puede aumentar hasta 500 veces, por la producción de esta enzima en la placenta (23).

Por otra parte, algunas publicaciones científicas estudian la retirada de alimentos en base a un test ELISA que determina que alimentos reaccionan con anticuerpos IgG (24), y observan que esta intervención reduce la frecuencia de los ataques de migraña (25).

El paso de antígenos alimentarios a través de la mucosa intestinal provoca la activación del sistema inmunológico, el cual sintetiza anticuerpos IgG, encargados de neutralizar y depurar a las macromoléculas alimentarias. Este tipo de reacción es corriente y no suele provocar manifestaciones clínicas relevantes. Pero en algún caso se produce una reacción exagerada y patológica, donde la formación de inmunocomplejos Ag-Ac resulta es lo suficientemente intenso como para iniciar un proceso inflamatorio, en el que se libera histamina (26).

La valoración de esta reacción inmunológica se realiza mediante la cuantificación de los niveles de anticuerpos de tipo IgG específicos frente a una serie de alimentos mediante una técnica de enzimoinmunoensayo (ELISA). La supresión en la dieta de los alimentos frente a los que se han detectado una reacción de IgG elevada condiciona la reducción o la supresión de los síntomas derivados de dicha reacción inmunológica.

 

Así pues, es muy probable que la migraña no tenga su origen en la cabeza, sino en el intestino.

 

 

¿Puedo estar afectada o afectado por una histaminosis alimentaria?

 

Usted puede responder este sencillo cuestionario para saber si su migraña y otros síntomas que padece pueden tener un origen alimentario. Si Usted tiene migraña diagnosticada, responda a las siguientes preguntas con si o no

1.- ¿Padezco crisis o ataques de migraña al menos dos veces al mes?

2.- ¿Tengo estreñimiento y/ o tengo diarrea en ocasiones sin saber por qué?

3.- ¿Tengo la sensación de hinchazón de abdomen?, ¿tengo flatulencia, molestias o dolores, o digestiones pesadas después de las comidas, aún sin haber comido en exceso? (Sentirse hinchado/a)

4.- ¿Me duele la espalda o tengo dolores musculares y/o articulares o contracturas?

5.- ¿Tengo la piel seca, se pone roja en determinadas ocasiones, o me salen con frecuencia rojeces, granitos o erupciones, o me ha dicho alguna vez que tengo piel atópica?

6.- ¿Me encuentro muy cansado/a siempre y no sé por qué?

7.- ¿Alguna vez me han sugerido, insinuado o diagnosticado que tengo fibromialgia?